Es posible que pueda refinanciar su hipoteca y reducir los pagos mensuales a niveles que cree que puede manejar. Dependiendo los términos de su préstamo, es posible que necesite un ingreso suficiente para hacer estos pagos durante muchos años de jubilado.
Principios clave para ayudarlo a tomar su decisión
La mayoría de las hipotecas se pueden refinanciar, en cualquier momento, sin multas.
Compare la tasa de interés de su hipoteca con las tasas actuales. Si paga tasas de interés sobre una hipoteca con tasa fija antigua que es 0.25% mayor que la tasa actual disponible, quizás valga la pena refinanciar.
Hay costos únicos asociados con la refinanciación. Esta estrategia no tiene sentido financiero a menos que la diferencia entre la tasa de su hipoteca existente y la tasa actual disponible sea lo suficientemente grande para cubrir este costo.
La refinanciación puede darle la posibilidad de pasar de una hipoteca con tasa variable a una con una tasa de interés fija con pagos mensuales predecibles que no varían con los cambios en las tasas de interés vinculados a la economía. También es posible que cambie los términos del préstamo para disminuir los pagos mensuales al extender el período de pago.
Posibles riesgos y limitaciones
Si consolida una deuda con interés alto, tal como deudas de tarjeta de crédito, en su hipoteca, asegúrese de que está recibiendo la tasa de interés más baja para cancelar la deuda restante. Tenga cuidado, si está pagando esta deuda en un período prolongado, esta no representa un ahorro a largo plazo.
Los términos de pago en un préstamo con garantía hipotecaria o una línea de crédito pueden ser diferentes de los términos de pago de una primera hipoteca. Esto podría afectar la rapidez con la que puede cancelar su préstamo o cuánto tiempo tiene para amortizar el préstamo.
Comprenda la diferencia entre un préstamo sin aval y un préstamo con aval. La hipoteca sobre su vivienda sea probablemente un préstamo sin aval, en el que si usted no hace los pagos del préstamo el prestamista puede realizar una ejecución hipotecaria, pero no puede forzar el cobro con el respaldo de sus ingresos u otros activos por el monto total adeudado. En algunos estados, una segunda hipoteca como un préstamo con garantía hipotecaria, puede ser un préstamo con aval. Con un préstamo con aval, los prestamistas pueden cobrar la deuda pendiente de pago, incluso mediante embargos del sueldo y sobre su cuenta bancaria.
Medidas de acción
Para obtener información más detallada sobre la refinanciación de su hipoteca y temas tales como los préstamos con aval, consulte la sección Soluciones para usted detallada anteriormente.
Para decidir si debe refinanciar o no, calcule los costos anticipados, continuos y potencialmente variables que implica hacer este cambio en su hipoteca. Piense en su ingreso proyectado para poder hacer pagos mensuales durante el plazo del préstamo.
Si usted corre riesgo de una ejecución hipotecaria, consulte para ver si puede modificar su plan de pago para hacerlo más asequible.
Verifique si su préstamo con garantía hipotecaria es un préstamo con o sin aval. Averigüe qué acciones legales puede tomar un prestamista en su estado para cobrar la deuda que puede tener sobre su vivienda.